UNA HISTIA DE RESISTENCIA, BARRIO Y LIBERTAD - CAP 2
Gallery
1 / 1CAPÍTULO 2 — ORÍGENES: LA CORRIENTE ELÉCTRICA CRUZA LA FRONTERA
El blues llega del norte
Antes de que hubiera rock and roll en México, había blues. Y antes del blues, había una frontera que nunca fue tan impenetrable como los mapas sugieren.
A lo largo de la franja fronteriza entre México y Estados Unidos, especialmente en ciudades como Tijuana, Ciudad Juárez y Matamoros, músicos mexicanos llevaban décadas absorbiendo los sonidos del otro lado. Las estaciones de radio norteamericanas se escuchaban con claridad en muchos hogares mexicanos de clase trabajadora. Las películas de Hollywood llegaban a los cines de provincia. Los braceros que cruzaban el río y regresaban traían consigo discos y ritmos que sus familias nunca habían escuchado.
Fue en ese caldo de cultivo fronterizo donde nació la primera semilla del rock mexicano.
Los primeros en tocar la electricidad (1954–1960)
El hombre que se convertiría en el padrino del rock mexicano no nació en la capital ni en ningún gran escenario: nació en Tijuana. Javier Bátiz, guitarrista de blues nacido en 1941, comenzó a tocar en los bares de la frontera desde adolescente, empapándose de los sonidos de B.B. King, Muddy Waters y Chuck Berry. Bátiz no sólo fue el primer gran guitarrista de blues en México: fue también maestro de un joven llamado Carlos Santana, a quien instruyó en los fundamentos del blues antes de que éste cruzara al norte a conquistar el mundo.
A finales de los años cincuenta, la ola llegó a la capital. Los estándares de The Beatles, Elvis Presley, The Everly Brothers y Chuck Berry empezaron a ser versionados por bandas como Los Apson, Los Teen Tops, Los Locos del Ritmo, Los Twisters, Los Rebeldes del Rock y Los Crazy Boys. La mayoría cantaba en inglés o adaptaba fonéticamente las letras al español en lo que se conocería como el movimiento refrito: versiones mexicanizadas de éxitos anglosajones.
Una de estas primeras bandas merece mención especial por su significado histórico: Los Nómadas fue la primera agrupación racialmente integrada de los años cincuenta, y su grabación de 1954, She’s My Babe, fue el primer registro top 40 de R&B grabado por una banda latina.
El movimiento refrito y la censura del PRI
El gobierno priísta de la época no veía con buenos ojos esta invasión cultural. Temiendo una “crisis moral”, las autoridades impusieron restricciones al rock en cine y radio, con el argumento de proteger las buenas costumbres y el “armónico desarrollo de los niños y la juventud”. Se colocaron aranceles elevados sobre los discos importados, lo que obligó a losmúsicos mexicanos a producir sus propias versiones locales.
Esta combinación de factores, lejos de matar al rock, lo mexicanizó. Bandas como Los Teen Tops convirtieron canciones como La Plaga (versión de Poison Ivy) y Popotitos(versión de Short Shorts) en éxitos masivos que sonaron en toda Latinoamérica.
La Onda: cuando el rock se volvió político (1965–1971)
A medida que avanzaban los años sesenta, el rock en México comenzó a adquirir una dimensión que iba mucho más allá del entretenimiento juvenil. Influenciado por el movimiento contracultural norteamericano, el movimiento estudiantil europeo de 1968 y la ebullición política interna, nació La Onda: un movimiento multidisciplinario de artistas e intelectuales mexicanos que usaron la música, la literatura y las artes visuales como herramientas de resistencia contra la opresión del Estado de partido único.
La Onda no era sólo música. Era una manera de existir: el cabello largo de los hombres como acto de desafío, la ropa extranjera como rechazo al nacionalismo oficial, las letras en inglés y español como afirmación de una identidad híbrida y transfronteriza.
El escenario estaba listo para una explosión.
Share the vibe
Spread the word and bring more crew to the show.
Comments
0Be the first to comment
Comments are coming soon — drop in to share what you thought of the show.